Calendario de eventos

EXPOSICIÓN - Miguel Ángel Encuentra
Desde Viernes 25 Marzo 2022 -  19:00
Hasta Martes 10 Mayo 2022 - 20:00

 Expo Miguel Ángel Encuentra

 

EXPOSICIÓN - Miguel Ángel Encuentra

 
Sala de Exposiciones Francisco de Goya. UNED Barbastro
Entrada libre
De lunes a viernes de 18 a 20 horas. Sábados, de 11.30 a 13 y de 19 a 21 horas. Festivos cerrados.
Inauguración, 25 de marzo. 19 horas. 
 
 

Miguel Ángel Encuentra (Aliaga, Teruel, 1951) es artista desde 1969, año en que decide sumergirse de lleno en el inextricable mundo de la plástica destacando por su continua experimentación.

A finales de los años 90 sus exposiciones toman un singular carácter monográfico. A partir de esta etapa destacan las creaciones Del Espacio... La Penumbra, Eclipses, Realidad Pirenaica, Procesos DiverSOS y Negro Esperanza.

En algunas de sus obras se advierte un estado de desconcierto que Encuentra resuelve mediante su fuerte compromiso con el proceso creativo y a través de la constante búsqueda de materiales y sus heterogéneas posibilidades. El resultado se traduce en una amplia pluralidad estilística.Una de sus tesis de trabajo ha sido la integración de elementos a priori contrarios: constructivos o minimalistas con gestuales expresionistas que en esta exposición muestran inequívocamente una labor de síntesis. Tras haber comenzado en un estado de confusión entre la penumbra del espacio y el ánimo de incertidumbre—, Encuentra busca alcanzar la máxima sencillez tanto en el procedimiento como en las formas; una depuración y maestría que resultan del conjunto de su proceder anterior.

Uno de sus objetivos es llegar a desenvolverse con naturalidad en el difícil equilibrio entre idea y práctica o, lo que es lo mismo, tratar de alcanzar la cartesiana armonía entre res cogitans y res extens; entre mente y materia; entre lo inmanente y lo contingente. Miguel Ángel Encuentra sigue, pues, empeñado en que la mente guíe su mano para crear una obra que esté en permanente evolución iniciática hacia La Escuela Yi.

La construcción de la obra debe ser, al mismo tiempo, la construcción de lo nuevo; un cuestionar la estructura de su organización y de su modalidad de representación. La intención de Miguel Ángel Encuentra es idear una obra de arte independiente, determinada siempre por la necesidad de transmitir valores morales y críticos que nos hagan reflexionar y nos muevan a la lucha y a la superación. El artista no cree en un arte inmovilista que es incapaz de cambiar las injusticias y los conflictos del mundo, solo cree en el arte que nos ofrece pensamientos críticos y actuaciones independientes que desarrollan nuevas e inquietantes formas de belleza.

Fruto de esta permanente evolución formal y de estilo es la gran muestra Negro Esperanza, que se pudo ver en el Museo de Teruel en 2020 y por la que la Asociación Aragonesa de Críticos de Arte (AACA) le concedió el Gran Premio al más destacado artista aragonés contemporáneo. Fue, además, un gran reconocimiento a toda su trayectoria, especialmente por su papel fundamental en la decisiva década de los 70.

En la actualidad no pinta motivado por el azar, sino que somete a sus obras a una dura tarea de reflexión que excluye muchos de los rasgos afectos a la espontaneidad.

Es un procedimiento pictórico donde la pincelada debe ser inmediata, directa, sin posible marcha atrás. En definitiva, sus últimas pinturas son el resultado de un largo proceso que parte de la complejidad para acabar utilizando los mínimos y más efectivos elementos de expresión.

El proceso de Miguel Ángel nos sitúa de lleno en la antigua fricción entre Oriente y Occidente, entre zen y técnica. Nos muestra la mente analítica y conceptual en busca de su propia desprogramación; el sueño de redención a través de la correcta percepción, una percepción mimetizada con la realidad de la existencia. El Yi no pretende entender nada, ni sueña con ser sintético. No hay intelecto ni dirección más allá de la pura experiencia directa e indivisible, de la limpia intuición que son posibles solo si, como postula Friedrich Hegel, se entabla un diálogo con la naturaleza, de modo que ésta pase a ser sujeto de comunicación y no —como venía sucediendo hasta entonces— objeto de representación. En este sentido, es la obra la que atraviesa al artista, la que brota a través de sus manos e inteligencia, la que danza en movimientos impredecibles y perfectos. El recorrido de Miguel Ángel nos trae, pues, de vuelta a Hegel y su Fenomenología del espíritu, donde se analiza la historia de la humanidad y sus fases: La unidad originaria o infancia de la humanidad (espíritu verdadero) donde hay unidad entre mente y espíritu pero no hay desarrollo. La división conflictiva (espíritu extrañado de sí mismo) —donde hay una ruptura con el estado anterior— caracterizada por la individuación y la separación de la armonía original; la conciencia infeliz. Vista como un estado transitorio necesario para la adquisición de sabiduría. Y, por último, la vuelta a la unidad (espíritu cierto de sí mismo), esta vez con una consciencia y un aprendizaje integrados.

Miguel Ángel estaría, pues, transitando, en términos hegelianos, los estados conflictivos y de vuelta al estado original; sumergiéndose en el reconocimiento del «sí mismo» (del ipse, en términos puramente filosóficos) fuera de racionalidades e idealizaciones previas.

Tras las tinieblas y los rayos, se esconde la calidad y la simplicidad del astro solar, origen y desenlace de nuestra Existencia.